Cuándo llegué a casa ayer estaba plantada en medio del comedor. Una de esas, ¿cómo la llaman? , igloo o algo así. Mi hija ha acampado, me dice. Qué está indignada.
Según ella el recorte en su paga, la negativa a adquirir nuevo vestuario y la falta de expectativas y de futuro provoca un fallo total del sistema. Y el sistema soy yo. La he intentado explicar que las cosas están fastidiadas. Qué ya no hay paga de beneficios, ni variable. Que estamos congelados. Que no me dan crédito y que los vecinos no me ayudan , que me dicen que me apriete el cinturón. Qué la hipoteca, los impuestos, la gasolina o el tabaco, no paran de subir. Pero también su escuela y su médico. Eso también. No ha valido de nada, porque según ella la culpa es mía. Por inoperante, inepto, corrupto y abrazar un sistema que no iba a ningún lado y hará que ella viva peor que viví yo.
La tengo que dar la razón. Las cosas están jodidas. Sin embargo la he pedido que levante la acampada y recoja los platos de la cena, al menos, que siempre los friego yo. Dice que no, que hará asamblea para ver si sigue plantada allí en medio recordándome lo fracasado que soy.
Me he ido al armario, he sacado una chaqueta casi nueva (menos de 3 años) que sólo se puso 3 veces. A la estantería, un par de DVD´s que sólo vio una vez y allá abandonó. Los tickets del viaje a Italia de cuándo las cosas iban bien. En fin, algunas cosillas. Se las he enseñado, y la he dicho que por aquel entonces, no se quejaba. Me ha mirado de arriba abajo y encima me ha llamado facha.
Yo no me enfado. Lo dicho. La culpa la tiene el sistema. O sea, yo. Pero la he dicho que se que ella está indignada, que tiene razón. Si lo sabré yo que llevo más de 20 años indignándome , pero que mejor lo discutimos mañana porque yo tengo que dormir para madrugar y volver a la indignación temprano. Y dando gracias por estarlo, claro. Porque no somos más que dos indignados en rebelión permanente haciéndonos la puñeta. Eso somos.
Excelente !! PD Han cambiado mucho las cosas no?…Cuidate Marce 🙂