Buenas
Verán, hace unos pocos años el que esto escribe también se dejo llevar por aquello de que los blogs revolucionarían el mundo. Una oportunidad única, la era de la conversación y la comunicación, todo a disposición de cualquiera, ya saben.
Creí en ello mucho tiempo. Es más colaboré en acercar a la gente de la manera que creí más conveniente. Haciéndoles ver que la mecánica de elaborar un blog no era algo reservado para los nativos digitales aka dioses del Olimpo. Pensé que cada vez que alguien encontraba como poner música a su blog, hacer un enlace y esas cosas que todo el mundo daba por sentado que uno debería conocer por ciencia infusa por el sólo hecho de nacer en un país del primer mundo debería saber, era un paso más a esa revolución. Se trataba de eso. Cuantos más, mejor y más libres. Más oportunidad de cambiar las cosas.
Cada vez que alguien dejaba un comentario diciendo que lo había logrado yo sentía una pequeña victoria. La revolución estaba en marcha, eso pensaba. Actualmente, después de ese largo viaje que tanto trabajo, muchas alegrías y pocos, pero enormes, disgustos me ha causado, no creo en ello. Ya no me emocionan los blogs. Supongo que ustedes lo han notado. Ya no explico cosas de esas, aunque me parecen interesantes y quizás alguna productiva. Nunca más.
Me quiero sincerar con ustedes. Cometí un error de bulto, y a cambio, cada día que pasa, intento enmendarlo.
Los blogs , o las redes sociales, nunca revolucionarán nada. No pueden. Ni el conocimiento, la posesión o el dominio sobre una tecnología u otra tampoco lo hará. He visto, como no podía ser de otra manera, como los bloguers que hablaban de ello, de lo bueno que sería que todo el mundo tuviera un blog, de lo que temblarían las empresas y los gobiernos cuando la opinión de tantos y tantos ciudadanos fuera relevantes gracias a ellos, han mostrado su verdadera cara por un plato de lentejas en formato de ingreso publicitario.
Sí, esos que leía, supongo como todos, y que constantemente eran sacados en eventos y entrevistas hablando de lo que se venía encima ahora se hacen fotos con aspirantes a presidentes, hablan de productos que revolucionarán la industria, de canon y de vendidos, y de muchas otras cosas absurdas y sin sentido para mi. Y quizás lo que es peor es que eso mismos hablan de políticas sociales, de derechos fundamentales y de libertades, cómo si fueran los últimos gadgets de moda que colocar a cualquier precio. Todo vale. Para eso hemos quedado. Para enseñar Facebook y decir que Tuenti es bueno. Para explicar que lo mejor es que ya que tenemos poco que decirnos, y encima es irrelevante, dejemos de esforzarnos en escribir un blog, y mejor escribamos una frase de 140 caracteres. O decirle a los jóvenes que se metan en una playa en formato de red social, donde hay zonas que cubre y hay corrientes, pero nosotros lo negamos . A arengar como megáfonos que quien no esté allí es un paria social. Que quien no consuma no es nada. Que es importante la etiqueta y poseer el producto más que para que usarlo o si nos saldrá urticaria si lo calzamos.
Ya no hay revolución de los blogs, ni Cristo que lo fundo. Y ese fue mi error, creer que una herramienta cambiaría el mundo. Yo hoy se la verdad. Si les soy sincero hace tiempo que lo se.
El mundo lo cambian las personas. Los que bloguean, los que nos leen o los que nos ignoran. Eso es lo que cambiará el mundo, o terminará por destrozarlo. No la tecnología. No Internet. No los blogs. No las redes sociales. Las personas. Esa es la verdad.
Permítanme que les cuente como veo este mundo, el real y el de la red, lo bueno y lo malo, lo peligroso y lo esperanzador, porque creo que es lo que debe hacerse. Y no importará si ustedes están de acuerdo o no en mi visión, si comentan o no, o incluso si me leen o no, porque lo único que hago es aportar mi granito de arena en ese cambio que quiero. La red se construye con piedras muy pequeñas, no con grandes losas.
No hay revolución en la red. La revolución está en las personas
Saludos
Y esa es la realidad palmaria a la que nos enfrentamos. Los blogs son solo una herramienta que ha acabado sucumbiendo a las Redes Sociales que tanto repudiaban esos que mentas hace años y con las que pretendían excluir de la blogosfera a la plataforma que más blogs aportaba a la misma. ¿Te acuerdas?
Creo que el final sentenciado de los blogs como herramienta social ha sido la llegada de los políticos al microbloging. Con esa llegada los voceros han cambiado de herramienta se han pasado al pajarito. Puede que una especie de acercamiento a la muerte sea lo que la blogosfera necesita. Así al menos se librará de toda la morralla que le sobra…
Lo que siempre he tenido claro que el mundo lo cambian las personas y, sobre todo, desde la calle. Nunca desde la comodidad que te ofrece tu casa. Todo el protagonismo que se ha pretendido darles a las redes sociales en la «primavera árabe» es discutible. Se cambiarán las cosas cuando la gente se echó a la calle y se jugó, por ello, la vida.
Un abrazo