Buenas
Esta mañana he cruzado unos tuits con Pablo Herreros, responsable de iniciar una campaña para pedir a los anunciantes de La Noria que retiren su publicidad a raíz de la entrevista a la madre de uno de los condenados por la muerte de Marta del Castillo. Puesto que yo no tengo otra cosa que mi blog creo que conviene aclarar mi postura en todo esto.
Esta mañana criticaba que la campaña se iniciara por alguien vinculado a un negocio como es la reputación de las empresas. Esto ha sentado mal a Pablo pero sigo opinando lo mismo. Creo que un profesional que se anuncia como tal debe ser aséptico con determinadas cosas. No quiere decir que haya interés oculto en lo que hace y no van por ahí los tiros, simplemente creo firmemente en esto. Pero eso era la anécdota de mi argumentación y sin embargo es lo que ha quedado. Dije más. Dije que desde la red exigimos comportamientos a medios que nunca cumplimos en este nuestro medio. Dije que pedir a empresas que retiren anuncios de un programa porque consideramos que sus contenidos son una basura, está bien, pero en cambio teniendo pleno conocimiento de la actitud de las que gestionan los servicios en la red como son las redes sociales, caso de Microsoft, Facebook o Twitter, ante problemas muy graves no pedimos lo mismo. Es más, muchas de las recomendaciones de profesionales del sector, llamémosles gurús, expertos en social media o de reputación online es que las empresas deben usar esos servicios donde los contenidos no sólo son tan penosos como los de la Noria si no directamente delitos o abominables. Es más, ninguno de ellos levantará la voz en las múltiples oportunidades que tienen (y son muchas) ante las grandes empresas para apuntar esto, si no minimizarlo, como ya he explicado.
Me refiero, pues, a que nosotros, los internautas y sobre todo , insisto, los profesionales que vemos día a día en eventos, charlas y demás no tenemos ningún escrúpulo en decirles a las empresas, que en muchos casos son los anunciantes a los que criticamos en otros medios, que si no utilizan redes como Facebook o Twitter donde se distribuye p. infantil o se hace apología de la anorexia por ejemplo, se hundirán y se arruinarán. Es decir, las invitamos a que se publiciten y participen en sitios donde se hace eso y muchas más cosas. Y no de forma altruista. Recordemos que las redes sociales se lucran con ello, no son ONGs. Y cuándo alguien dice: “Oiga, aquí pasa esto” lo minimizamos diciendo que son tópicos. ¿No es un contrasentido hablar de reputación o de responsabilidad social en esos términos?. A mí si me lo parece. Las empresas no tiene corazón, tienen bolsillos. No actuan por sentimientos. Ninguna. Ni Campofrio, ni Puleva, ni nadie. Lo hacen sabiendo que van a obtener un retorno en sus acciones. ¿Sólo La Noria es Telebasura en España? ¿Sólo ellos hacen del morbo y del tratamiento de la algo tan serio como es el dolor un negocio?. NO
Facebook o Twitter ha demostrado en muchas ocasiones el poco respecto que tiene por la privacidad, el cómo las condiciones de servicio se cambian y ejecutan a su libre elección, cómo contenidos legítimos (llámese mujeres dando de mamar a sus hijos, obras de arte, supervivientes del cáncer de mama, etc.) son retirados, pagar cenas a políticos para impedir que leyes que deben proteger a los menores salgan adelante, y otros contenidos (prostitución, drogas, bandas violentas), absolutamente indignos son impunes y ni siquiera son denunciados. E insisto, la respuesta a todo esto no es “Señores dejen de anunciarse”, es “Señores si no están allí no son nada”. Seguramente es un caso más de #noslomismo. En cristiano aplicar dos varas distintas, pero así veo las cosas.
Esto en líneas generales es lo que intentaba transmitir a Pablo y lamento que lo haya tomado como algo personal. De hecho acepto las críticas en el sentido de “es que mmadrigal es un envidioso”. Seguramente estén en lo cierto después de tantos años denunciando estas cosas y sin haber conseguido apoyos, y habiendo recibido por respuesta ante la petición de ayuda desesperada ante muchos de estos señores (no en el caso de Pablo) que mantienen contacto con empresas, el silencio más absoluto en el mejor de los casos, o un buen puñado de insultos en el peor.
No le quito la razón y aplaudo su iniciativa. Cada uno elige sus causas por las que pelear y sus motivos. Incluso el criticar a empresas en un medio y en otro no. Hacer de su capa un sayo me parece respetable, pero si nosotros en la red somos expertos en criticar y exigir deberíamos empezar por nuestra causa y nuestros ombligos. Y si algo brilla con luz propia en la red y en esta comunidad que formamos los internautas es la falta de auto crítica.
Yo también peco y eso digo y quise transmitir a Pablo. Simplemente lo veo así y así lo transmito.
Existe la Telebasura, sin duda. Como la Red basura.
Lo siento, Madrigal, dejé de seguirte en twitter porque día sí día también acusabas a todos tus seguidores de ser cómplices de la p. infantil. Cada día.
Y es lo mismo que hoy has dicho de Pablo Herreros.
Así, no.
Discrepo:
Tele5 lleva haciendo barbaridades con su programación durante años, la última barbaridad por suerte no les va a salir gratis y van a perder mucho en esa cadena, y yo que me alegro y mucho mas de que 4000 personas firmaran la petición de boicot de las marcas anunciantes hacia la cadena.
Me da igual que las firmas se consigan en Actuable o a pie de calle con boligrafo y folio, me da igual que la persona que inició la campaña se dedique a la promoción de reputación de empresas o esté apuntado al INEM porque cuando el maestro señala a la luna el necio se fija en el dedo.
Para mi personalmente a sido una sorpresa que se hiciera caso a esa campaña, no estoy acostumbrado a estas buenas noticias y me alegra que pueda suceder igual con otras barbaridades que se cometen en nombre del dinero.
Se tambalea La Noria cuando se creían intocables como también caeran otros mamones que viven en su «nube».. ya caeran ya, no me canso de esperar a mi no se me quitan las ganas de protestar 🙂
Les han dado donde duele de verdad, en la bolsa. La audiencia la tienen asegurada, el morbo funciona y el día que transmitan un suicidio en directo romperán todos los shares, y lo saben, pero que el saco de engolamiento y prepotencia que es Jordi González venga en presentarlo como una defensa de la democracia, del interés informativo y de la libertad de expresión es sencillamente vomitivo. Con la guinda añadida del argumento de que por allí han pasado políticos, periodistas de prestigio o estrellas de cine. Vamos que si un día sale el Dalai Lama justifica que en el siguiente programa se entreviste cobrando a De Juana Chaos o a Txapote, no se puede ser mas maniqueo.
Ojalá las marcas sigan el camino que han empezado y dejan sin un sólo anuncio a estos Midas modernos, todo lo que tocan lo convierten en mierda, sin dinero no hay programa, así de sencillo.
Vaya rollo tiene este tio para no decir nada.
Mira Madrigal, si a ti no se te ocurrió esto, mala suerte.
La envidia es el compañero de viaje de todos los mediocres.
estoy muy de acuerdo con la campaña de Pablo Herreros, si el gobierno no se atreve contra la telebasura es hora de ‘atacar’ como consumidores los bolsillos de los anunciantes. T5 es la mayor fabrica de mierda catódica de planeta y hay que acabar con ello. ‘Sálvame’ se emite en horario infantil en la franja en teoría superprotegida, es aberrante. En El Mundo viene un artículo con la lista de los que se siguen anunciando en La Noria.