Hoy hace 10 días que Microsoft y Facebook anunciaran que Facebook usa un software valorado en más de 7 millones de Euros para detectar pornografía infantil. Un software que se equivoca solamente 1 vez de millones de imágenes. Y mucho más bla, bla, bla. Cientos de medios se hicieron eco, no iba a ser menos, de la “gran” noticia. Nadie pone en duda la utilidad, o comprobar si sirve. Se dice y ya está. Eso sí, al día siguiente el propietario de Facebook, Matt Zuckeberg, tiene la desvergüenza de pedir que los menores de 13 años, esos que nunca debieran estar en su red por ley, accedan a su red. Da lo mismo. Nadie le pedirá explicaciones.
Hoy, en Facebook, se puede ver esto, junto a miles de pedófilos, la pornografía infantil más dura y la distribución de enlaces a otra redes.
Nadie levantará la voz.