Permítanme que les cuente una cosa. En el año 2005, sin rimas fáciles por favor, un montón de blogueros se sumaron a un manifiesto. Este manifiesto . En él se afirmaban los siguientes puntos, aunque la wiki que se confeccionó permanezca “estropeada” :
1. Que estoy en contra de la publicidad de empresas en los weblogs.
2. Que creo que la publicidad de empresas en los blogs devalúa el medio.
3. Que en este blog no se acepta dinero a cambio de publicidad.
Pueden ustedes comprobar quienes firmaron aquello
Hoy a finales del 2009 algunos de los que pensaban aquellos explotan su publicidad gestionada por una empresa llamada Social Media SL, que agrupa a los blogs y agregadores de noticias que constantemente aparecen en tops, son premiados, aparecen en los medios clásicos y demás, y que por supuesto, se referencian constantemente, y prácticamente exclusivamente, entre ellos mismos.
Por supuesto que en la vida uno puede cambiar de opinión sobre las cosas. Tantas veces como uno quiera. Faltaría más. Lo lastimoso en ocasiones son los motivos por los que uno lo hace, pero eso es otra historia.
Hoy, a finales del 2009 algunos de los firmantes y promotores de aquel otro manifiesto, acuden a reuniones en despachos de ministerios para discutir el bien general, representándose a ellos mismos, para los internautas. Para todos nosotros. Los internautas. Y hablan de ello diciendo que es lo bueno y lo malo para los usuarios de la red. Para todos los usuarios de la red. Todos nosotros. Nunca lo hicieron y lo harán sobre otras cuestiones de interés general. Pero contra la posibilidad de que una comisión integrada por partes interesadas, sin intervención de un juez, cierre una web o blog por atentar contra los derechos de autor sí lo hacen. Tan respetable lo segundo como penoso lo primero. Como en 2005.
Yo solo digo que los políticos defienden intereses, las empresas beneficios, y las personas derechos. Y que, y esta es mi opinión, si un político queda desacreditado por sus actos, los blogueros también.
Y por último decir que creo firmemente en que solamente los cargos electos por el pueblo deben hacer las leyes, y los jueces aplicarlas. No los lobbies. Ni de artistas, ni de de nadie. Solamente eso. El que quiera entender, que entienda.