Cualquiera que me conozca sabe que no soy de los que tira la toalla.
Nunca me gustó correr, ni para coger un autobús, ni para huir de una pelea.
Si uno ha superado el no poder disfrutar de la compañía de su hija, un cáncer y de un montón de cosas más que no vienen a cuento, podrá hacerse una idea de que poco que lo puede afectar lo que un niño estúpido le pueda decir.
No es el caso.
Ni siquiera el que un debate sobre si se debe enlazar o no acabe con la foto de la hija de uno colgada de un blog acusándole que se esconde detrás de una niña.
Y no le afecta porque ninguno de los que hace eso tiene autoridad ni calidad para juzgar a nadie.
Lógicamente que no puedan mostrarse como son, se oculten detrás de nicks, de su verborrea, de su ortografía y de lo que quieran, les dan ventaja en el arte del insulto y las amenazas.
Cuando uno no tiene nada que hacer, o no sabe hacerlo, el dedicarse a intentar destruir lo que hacen los demás les puede parecer entretenido, pero no es más que una muestra de sus complejos.
La razón de que le llaman gordo, o fumador, es porque el que escribe eso cuando sale a la calle le llaman de todo, le agreden, y le insultan. Con o sin razón.
El anonimato en Internet tiene este efecto. El crearse una vida paralela donde uno intenta ser lo que no es.
Curiosamente lo defienden diciendo que es libertad de expresión. Y lo hacen mostrando una vez más cuan ignorantes son.
La libertad de expresión es otra cosa.
Hay una amiga que dice que es asombroso como la gente que no tiene capacidad para leer dos líneas, puede escribir párrafos y párrafos enteros.
La libertad de expresión está recogida en nuestra constitución en su artículo 20 y dice textualmente
"1. Se reconocen y protegen los derechos:
a. A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b. A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c. A la libertad de cátedra.
d. A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa."
Pero también dice en su punto 4 algo más importante, y que todos estos voceros ignoran
"4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia."
Así son los voceros, que aturdidos por sus proclamas olvidan lo esencial e importante.
Derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen.
Protección de la juventud y de la infancia.
Palabras que ellos no conocen, ni practican.
En el caso de estas personas el tema es claro. La escasa relevancia que tienen en su vida real, la poca educación, la nula cultura, y sobre todo la rabia que les produce eso, lo triste y miserables que son, se vuelve en violencia para gente a la que no conocen. Incluso eligen sus victimas entre los que mas se exponen, porque en definitiva saben que nunca podrán ser como ellos, y son los más vulnerables.
Yo voy por la vida con mi nombre por delante, mi imagen, e incluso he mostrado a mi hija.
Ellos se ríen y se mofan de eso. Pero que puedes esperar de un tipo que hace llamarse Drácula, o Buko, o vaya usted a saber que. Yo ya no os voy a dar más bola. En el caso del niñato mexicano está en manos de las autoridades. Asi pues ellos se encargaran de ti, y de limpiar tu basura . Aquí ya no tienes mas que hacer.
En definitiva eso es ser un troll. Alguien que molesta por molestar. Más bien por sentirse algo, porque en la vida real no pueden hacerlo. Y eso les produce ser unos seres amargados. Trolles.
La primera norma sobre los trolles en Internet es no alimentarlos. Ignorarlos.
Yo la he quebrado, y lo hice siendo consciente de los riesgos que corre uno al exponerse.
Ya no pienso seguir el juego, comentario trollero, comentario borrado. Se pierde mucho tiempo, y se da demasiado bombo a estos tipejos.
Es cierto que uno contesta en el mismo tono cuando le mencionan a su hija. Y lo hace porque hay cosas en este mundo por las que uno cree no se puede pasar. Pero si eso implica algún tipo de castigo por las autoridades, lo decidirán ellos.
No obstante eso a mi no me hace dar un paso atrás.
Lo preocupante de este tema, y es a lo que se debe reconducir todo esto, es la actitud de Microsoft respecto a esto.
La desidia, la impericia, la inutilidad, la baja estima que tienen a sus usuarios, la irresponsabilidad en fin que muestran ante este fenómeno, es lo preocupante.
Y lo es porque cuando uno expone un caso real, como el que yo expuse, y se encuentra con el silencio de quien debe protegerle le hace reflexionar sobre lo que ocurriría en un caso grave.
Hay ciertas cosas que trascienden las elementales normas de educación y respeto. Y las traspasan porque traspasan los límites legales. Y son en esas, lejos de peleas de bar "entre me gusta esto, y lo odio a muerte", en las que deben gastar las fuerzas, las razones, y los argumentos.
Las amenazas, el maltrato, el moobing, la violencia de género, la pederastia, etc., se vuelven aun más alarmantes en escenarios como este.
Y eso es lo que le preocupa enormemente al que aquí escribe.
El hacer llegar a los agresores el mensaje de "Tranquilos, no hacemos nada", es muy grave.
Cuando se nos remueven las tripas viendo lo que ocurre en los noticiarios, no nos percatamos de que eso mismo puede ocurrir, y de hecho ocurre, en este mundo de los blogs e Internet. Continuamente.
Microsoft con más de 4 millones de blogs debería tomarse las cosas muchas más en serio.
Insisto en lo que dije en su día, ¿Han pensado que si una amenaza como la que yo expuse, pudiera cumplirse?
Plazos de 7 días de respuesta, no ofrecer ninguna ayuda , proteger al verdugo ocultando su identidad, seguir permitiéndole el acceso a su red, a seguir amenazando, en un caso real no es tan descabellado el que ocurra.
Y entonces, a pesar de lo que advierte el que aquí escribe, nos lamentaremos más que escribiendo 100 comentarios sobre insultos y demás.
Y yo, fiel a mi estilo, no salgo corriendo. Me quedo y peleo.
Ya pesa bastante el mundo con tanta mierda, sin que nadie haga nada por cambiarlo.
Pienso firmemente, como el primer día que empecé a escribir esto, que mis argumentos siguen siendo validos.
Si no os gustan, os invito a abandonar este blog. Yo no pienso contestar a más insultos con insultos. Ni amenazas, ni estupideces. No valéis la pena.
Yo al menos, creo que vale la pena intentar dejar las cosas en mejor estado que las encuentra uno.
Respecto a Microsoft, el tema no ha acabado.
Para mi no, al menos.