Una reflexión muy corta sobre el caso de Inés Arrimadas y las amenazas en Twitter
El caso de Inés Arrimadas demuestra que hay dos varas de medir en Twitter una vez más : Una para sus usuarios=»famosos», y otra para los miles de usuarios de su plataforma que viven en sus carnes el mismo problema que vivió Inés SIN ninguna ayuda por parte de instituciones, empresas, o el mismo Twitter.
Por otra parte sería bueno que si empresas ganan crédito, o intentan mejorar/proteger su marca, por despedir a empleados que en su ámbito personal hacen comentarios tan deleznables como los que se hicieron con Inés, ganarían aún más si despedieran a empleados , y sobre todo cargos de responsabilidad, cuando estos hicieran comentarios en el ámbito laboral que conducen al acoso, mobbing, etc, y que son utilizados en las mismas contra sus mismos empleados o compañeros.
Pero al parecer es más sencillo y efectivo hacerlo cuando aparece en una red social que hacerlo y prevenirlo en sus propias instalaciones empresariales.
Mientras, como siempre, les dejo algo que puede serles útil : El discurso del odio en Twitter. Cómo reportar insultos y amenazas en Twitter