Siempre hubo señales en el cielo antes de la tormenta. El que no queramos verlas o las ignoremos no dice más de nosotros que confiamos en la capacidad de improvisación más que en la razón, en negar lo evidente en vez de coger el toro por los cuernos. En ser avestruces. Después de todo siempre delegamos en los demás cuando nos escondemos detrás del burladero del “a mí no me va a pasar”, o el del tendido del 7, mucho más exigente, del “ya lo arreglará otro”. O si no veremos cómo desde la televisión nos echan la culpa a todos, o a Internet, o a los juegos de rol, o a los videojuegos, o a que la cosa está muy mala. Qué más da
Que los críos, (sí, serán unos hijos de puta y sus madres unas santas, pero son críos) ahora le den una paliza a alguien para subir un video a Youtube, o participen en violaciones múltiples de crías de 13 años en estos días de calor en vez de martirizar lagartijas no es lo último que veremos. Lo más rematadamente jodido será cuando estos privilegiados consumidores del estado del bienestar de un potencia del G20 lleguen a la edad en la que presumiblemente deberían de empezar a pagar las pensiones de quienes les compramos las motos, les pagamos los piercings, los cortes de pelo vomitivos, las vestimos como aspirantes a novia segunda o tercera de triunfito o gran hermano, y en definitiva les damos todo lo que nosotros no teníamos porque ni siquiera existía.
La educación, la cultura, el compromiso y el esfuerzo han sido sustituido por un móvil a los 11, porros a los 12, lo que tú quieras nene/nena a los 13 y déjame en paz que vengo muy cansado de sudar la puta hipoteca. Es lo que hay. Madre y padre currando de sol a sol, y si hay suerte igual hasta duermen en la misma cama porque si no la hay uno estará fagocitando al otro a cuenta de una pensión.
¿Los profesores?, nada. Decimos : “que es que no los educan en el cole”. Ese mismo del que no sabemos nada hasta que un día el niño nos dice que le han castigado y vamos indignados a insultar o darle dos hostias al pobre hombre que tiene que lidiar con nuestras fieras. Un día llegué a oír una madre decir : “No entiendo como la niña dice tantos tacos. Vaya profes más hijo de putas y vaya puta mierda de cole”. Total nos da lo mismo que aprendan, lo único que queremos es que los vigilen unas horas, y el carcelero es un funcionario, “que lo pagan mis impuestos, oiga”.
La televisión escupiendo que lo mejor es ser famoso en vez de currar, que quien tiene que cuidar que la cosa funciona se llena los bolsillos a base de trapicheos y aquí no pasa nada, que la más puta es la reina del baile y el más chulo al que le harán la ola en un estadio lleno a rebosar. A cualquier hora. Da lo mismo. Y a ser posible con repeticiones en zapping de las mejores barbaridades, las más indignas y las más vomitivas
Y si no pues que los acune la “nueva”. Nosotros mamamos tele, pero eso es anticuado. Ahora el nene o la nena que pase horas en Internet, que es muy educativo. Son nativos digitales que dicen los gilipollas de Serrano, o es que lo necesitan para estudiar que decimos los pobres curritos. El caso es que mama Internet y papa PC hagan nuestro trabajo, cubran nuestra responsabilidad como padres y a precio de ADSL. Que nos dejen en paz, que estamos muy cansados peleando todos los días para tener techo, todoterreno, plasmas y LCDS, Iphone, o cualquier cosa que nos digan que sin ellas no somos más que lo somos en realidad.
No nos importa que no sepan escribir, que no lean. Nos importa que nos dejen en paz. Que se vayan lejos, que ojos que no ven corazón que no siente. Aunque una noche no vuelvan, o nos los devuelvan con la falda y las bragas hechas jirones o con un navajazo en el pecho a cuenta de una ralla. Como tuviéramos corazón. ¿Nosotros corazón?
Yo digo que si el sistema financiero mundial se ve amenazado por la avaricia de 10 espabilados y eso hace que se reúnan gobiernos, aparezcan sacas de dinero por todos los sitios y todos tengamos que pechar para salir de una crisis impuesta ¿Qué deberíamos estar haciendo con esto? ¿Alguien ha visto mover ficha en algún sentido para aportar soluciones o en cambio algo que no sea que mostrar más y más imágenes, entrevistas y todo detalle de las tragedias para conseguir audiencias. En fin, que siga tronando.
En definitiva les podremos echar la culpa, pero recuerden que somos nosotros los que les enseñamos desde pequeños que los malos son los que ganan. Y así nos va.
BRAVO!
No creo que nadie haya expresado esto mejor.
🙂
Me voy a Twitter a ponerte estatuas.
joder tio, hacia tiempo que no leia algo tan cojonudo. Solo puedo decirte que coincide con mi opinion en un 100%. La que se nos viene encima va a ser mu jebi.
Un poco desproporcionado, hay chavales por ahi que son muy buena gente, huele a discurso generacional (lo de mi epoca era mejor, lo de las epocas siguientes una mierda)…,
Culpa de papá y mamá. Que se creen que por comprarle caprichos al nene y a la nena, ya son los mejores padres y tienen callados a sus angelitos durante unas semanas.
La procesión va por dentro.
Un saludo.
Es propio de los adultos observar con atención a las nuevas generaciones y tratar de determinar qué traen al mundo, en qué se parecen y en qué se diferencian de ellos. Es natural, pues la juventud es el mañana de toda sociedad. Por ello, al pretender conocer a la juventud tratamos de adivinar cuál será el mañana, pero a veces ese conocimiento adquiere un carácter algo peculiar. Veamos cuatro puntos de vista acerca de la juventud:
«A nuestra juventud le gusta el lujo, está maleducada, se burla de los superiores y no respeta en absoluto a los ancianos. Nuestros hijos de hoy se han convertido en tiranos, no se ponen en pie cuando llega una persona de edad, contradicen a sus padres; hablando en plata: son muy malos»
«He perdido toda esperanza en cuanto al futuro de nuestro país si la juventud de hoy empuña mañana las riendas del poder, pues esta juventud es insoportable, impulsiva, simplemente horrible»
«El mundo en que vivimos ha alcanzado una fase crítica. Los hijos no obedecen ya a sus padres. Por lo visto, el fin del mundo no está ya muy lejos»
«Ésta juventud está podrida hasta el fondo de su alma. Los jóvenes son pérfidos y negligentes. Nunca se parecerán a los jóvenes de otros tiempos. La joven generación de hoy día no sabrá conservar nuestra cultura»
La primera opinión pertenece a Sócrates, filósofo griego que vivió del 470 al 399 antes de nuestra era (a.n.e.); la segunda es de Hesíodo, poeta griego que vivió hacia el año 720 a.n.e. Pero no son ellos el origen de este pensamiento: el autor de la tercera opinión es un sacerdote egipcio que vivió hace más de 2.000 años a.n.e. y, por último, la cuarta y profética acusación se halló en una vasija de barro encontrada en las ruinas de Babilonia: la vasija en cuestión data de hace más de 3.000 años antes de nuestra era.
Por tanto, al correr de los siglos y los milenios la juventud empeoró más y más, por lo que resulta incomprensible el modo en que la civilización pudo no sólo sobrevivir pese a la eterna ‘perfidia’ de los jóvenes sino lograr enormes progresos, testimonio de los cuales somos nosotros mismos.»
A. Múdrik.
me quito el sobrero A.Mudrik….
Hola
Realmente es una relfexión muy detallada. No soy madre, pero sí tia, y me parece que quizá es generalizar demasiado. Quiero entender que hablas en general pero por desgracia, lo malo o negativo siempre llama más la atención que lo bueno. La luz siempre vence a la oscuridad. Indudablemente, la labor de los padres es la educar y muchos de ellos pecan de pasotismo; por suerte, otros mucho, se implican en eneseñar a sus hijos el respeto y educación.
Mientras hay vida, hay esperanza. Que conste que no soy ingenua, me tengo por una persona realista pero optimista.
Saludos.